Muchas son las automotrices que han incorporado la versión automática de cambio a sus últimas generaciones de modelos; sin embargo, aún se presentan algunas controversias en cuanto a su funcionamiento.

Caja automática

Las cajas automáticas no tienen cambios fijos, ya que combinan la reducción de la caja con la del convertidor de torsión. Si bien puede haber disponibilidad de una caja mecánica de seis velocidades, al ser continuo, sin escalones, hacen que cada cambio de la caja automática sea el equivalente a varios cambios en una caja manual, pero de manera imperceptible. Revisemos algunos cuidados y mitos de la caja de cambio automática .

Gracias a los avances en tecnología automotriz , ha sido posible que ambos cambios, automático y manual, puedan estar contenidos en una sola caja. No obstante, existen algunos mitos que sostienen que la caja automática aumenta el consumo de combustible. Sin embargo, esto no es del todo cierto, ya que todo dependerá del modo de conducción. Incluso, este cambio puede llegar a ser más eficiente que la caja mecánica, ya que el consumo dependerá de la compresión automática del motor, combinada con la transmisión.

Otro de los mitos alusivos a la caja automática es que hay que poner la marcha en neutro en los semáforos. Sin embargo, esto no tiene sentido si la parada va a ser breve. De igual manera, algunos sostienen que estos vehículos no se pueden remolcar. Esto es cierto en parte, ya que si se pueden remolcar, pera una velocidad entre 40 y 100 km/h, colocándolo en neutro.

Un aspecto común en vehículos con caja automática es que no alcanzan altas velocidades. Sin embargo, algunos sistemas modernos cuentan con cajas de doble embrague (DSG) que permiten un manejo más deportivo y aprovechan al máximo la potencia del motor.

Así como mencionamos algunos mitos de la caja de cambio automática, los cuidados que le des son muy importantes. Es necesario revisar el nivel de líquido periódicamente y cambiarlo es necesario, lo que hará que se prolongue la vida de la transmisión. Se recomienda llevarlo a un taller autorizado donde tengan conocimiento del tipo de caja de tu vehículo.

Controlar los líquidos

Ahora bien, para muchos el anticongelante, la gasolina y el aceite del motor son los únicos líquidos que debemos controlar. Pero lo cierto es que cada 20 mil kilómetros deberías cambiar el aceite de la transmisión. De este modo, evitaras que el uso constante de los cambios ensucie el aceite y arruine las piezas que hacen funcionar la transmisión.

Es posible que los motores sufran un sobrecalentamiento, lo que significa que es momento de cambiar el aceite. Recuerda también revisar posibles fugas de aceite en tu auto. Y al menos una vez al año, deberías llevar tu auto a un chequeo completo en el taller.

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