Los neumáticos son un pilar fundamental en la vida de tu coche, todo el movimiento se sostiene sobre ellos y es vital cuidarlos y tenerlos en buenas condiciones. Una buena manera de hacer esto, es respetar los tipos de neumáticos para cada estación del año. ¡No es broma! Las condiciones climáticas influyen de gran manera en los caminos produciendo que pueda ser peligroso manejar con un neumático que no esté preparado para la zona. Por supuesto, todo esto depende de la zona en la que resides y del uso que le das al coche, pero no hay duda de que tener un neumático para verano y otro para invierno, no sólo garantizará tu seguridad, sino también que producirá que la vida útil del neumático sea mayor.

Los tipos de neumáticos para cada estación del año tienen que ver con los efectos del frío y el calor. Para épocas de invierno, donde las temperaturas son muy bajas y más aún si hay nieve en los caminos es mejor un tipo de neumático más flexible, con mejor adherencia sobre el asfalto húmedo. En cambio, si las temperaturas son muy altas, las rutas y caminos suelen estar bien secas, y se necesita otro tipo de rueda que esté adaptada para frenar en seco.

Mucha gente no sigue estas recomendaciones y utiliza el mismo tipo de neumático siempre, pero esto produce que el neumático se desgaste y que no sea tan eficaz a la hora de frenar si hay nieve o si está todo muy seco. Si usas el mismo tipo de neumático asegurate de que sea uno realmente bueno, que pueda adaptarse a estas condiciones climáticas. Si te decides por comprar los dos tipos ¡Enhorabuena! Estarás garantizando un buen conducir del coche y extendiendo la vida del mismo, respetando los usos para los que se crean los objetos que adquirimos y dando la importancia que se merece tu seguridad sobre el carro y la capacidad de frenado del mismo.

Comprar neumáticos es una decisión importante, revisa distintos presupuestos, analiza el clima de la zona en la que resides y encontrarás la mejor opción para tu coche.