Cuando estamos andando en el coche, muchas veces nos cruzamos con situaciones de tensión que nos tientan a tener reacciones inadecuadas. Todos sabemos lo estresante que puede ser estar en un embotellamiento en la carretera avanzando tan lento que la ansiedad nos juega una pulseada pero tenemos que aprender a mantener la calma. Nunca nadie avanzó más rápido por tocar la bocina.

La mayoría de las situaciones en dónde se escuchan bocinazos, son realmente innecesarios y no producen ningún efecto positivo. Está comprobado que el sonido de una bocina es más alto de lo aprobado por la Organización Mundial de la Salud. Este organismo considera que estamos preparados para escuchar hasta 55 decibeles, y una bocina suena a 90 decibeles, superando ampliamente este espectro y produciendo un alto nivel de contaminación sonora. A veces, sobre todo al vivir en grandes ciudades se nos hace un hábito convivir con ruidos que perjudican nuestra capacidad cognitiva y nuestro estado emocional. Lo cierto es que, hay muchos beneficios de no tocar bocina.

Los beneficios de no tocar bocina

No tocar bocina tiene muchos beneficios para nuestra salud y tranquilidad. Que estemos acostumbrados a convivir con ruidos que están por encima de nuestra estabilidad auditiva no quiere decir que no produzcan efectos negativos en nosotros. Lo cierto es, que el hecho de tocar la bocina, contribuye a generar un ambiente de ansiedad y tensión que favorece a las conductas agresivas. Luego nos sorprende escuchar a conductores responderse a los gritos ante el menor altercado, pero es todo parte de un estado de tensión en el que estamos habituados a manejar.

Debemos utilizar la bocina solamente en las siguientes situaciones:

  • Un conductor delante nuestro está despistado y queremos llamar su atención.
  • Nos encontramos en caminos angostos y peligrosos con poca visibilidad.
  • Para avisar a otros conductores de un peligro cercano y poder evitar choques o accidentes.

La bocina debe reservarse a situaciones especiales. No tiene ninguna utilidad para avanzar en una fila de autos, para apurar a alguien que según nuestra visión va muy lento, o para manifestar enojo ante algún otro conductor. De esta manera conocerás los beneficios de no tocar bocina.