Tener un coche nuevo es un sueño hecho realidad, un auto es un compañero de camino que te permite muchas comodidades. Podrás disfrutar tu coche nuevo para recorrer caminos desconocidos, manejar tus horarios, acercar a tus amigos y compartir en familia. Lo cierto es que la emoción puede llevarnos a cometer algunos errores fáciles de evitar. Acá te contamos lo que no hay que hacer con un auto nuevo.

Si estás estrenando coche, seguro te preguntas qué no hay que hacer con un auto nuevo. Hay algunas cosas, sobre todo en el primer momento de uso, que te permitirán que el auto tenga una mejor conservación.

  • No manejes a lugares cercanos. La felicidad de estrenar el coche puede llevarte a querer usarlo hasta para ir a la verdulería de la esquina pero puede afectar el motor si no le das el tiempo suficiente para que tenga un correcto arranque.
  • No es cierto que debes aflojar el auto, ten cuidado con la velocidad y maneja de manera prudente. Un motor nuevo se encuentra frío y la velocidad puede provocar un desplazamiento de los pistones por los cilindros generando problemas en el motor.
  • Es recomendable conducir las primeras veces por la ciudad o en ámbitos urbanos. Si manejas en carretera, se puede activar la velocidad crucero al continuar con revoluciones estables durante un largo período y esto es preferible evitarlo para introducir los cambios correctamente.
  • Dejar el tanque vacío puede generar daños en el motor. Si bien no es recomendable para ningún tipo de coche, lo es menos para los coches nuevos porque puede afectar el funcionamiento adecuado de los inyectores.
  • No dejarte estar sin contratar un seguro es definitivamente algo que no debes hacer con tu auto nuevo. Hoy en día, es obligatorio por ley en México circular con seguro. Elige la mejor opción para tu coche y contrata un seguro antes de largarte a transitar.

Si ya sabes lo que no hay que hacer con un auto nuevo puedes cuidar su mantenimiento de forma correcta. Hay que prestar atención a la forma en que tratamos nuestro coche, a veces le exigimos demasiado sin brindarle la protección necesaria.